Ventajas del mini bacará
Aunque no tan sofisticado y glamoroso como su hermano mayor, el mini bacará es el juego ideal para los jugadores que buscan un juego con buenas probabilidades sobre la banca y una atmósfera cordial. Es el mismo juego que el bacará común, con menos glamour y sin grandes apostadores.
La mesa de mini bacará es mucho más pequeña en tamaño que la mesa de bacará común; es más o menos del mismo tamaño que la mesa de blackjack. Hay siete jugadores y más la banca. La banca no rota a través del juego, ahorrando un tiempo que permite hacer más jugadas.
Las reglas del juego, así como las opciones de apuestas y las probabilidades son las mismas que en el bacará común.

En el mini bacará, el espacio para cada jugador tiene dos círculos, uno encima del otro, exactamente enfrente de donde se sienta el jugador. El círculo más cercano al jugador es para las apuestas al jugador, mientras que el círculo de más adentro es para las apuestas a la banca. Sobre esos círculos hay un semicírculo a lo largo de la mesa, que es para las apuestas al empate. Cada área se divide en secciones numeradas que corresponden a los jugadores participantes del juego.
El croupier es un empleado del casino vestido de uniforme, no un jugador cualquiera como en el bacará común. Él se encarga de barajar y repartir, y se elige un jugador para cortar las cartas luego de barajar.
Las cartas barajadas se cortan y se reparten las cartas al jugador y a la banca. Las manos consisten en dos cartas: una cara arriba y otra cara abajo. Las demás cartas se reparten cara abajo. Las apuestas se hacen antes de repartir.
El mini bacará tiene por lo común una baja exigencia en cuanto al valor de las apuestas, especialmente si se lo compara con el bacará regular. Hay por lo general una apuesta mínima de aproximadamente 5 dólares y un máximo de 500. Es bastante atractivo para muchos jugadores, así como la atmósfera amigable que rodea el juego y las probabilidades favorables.
Se juega mucho más rápido que en el bacará común y hay menos jugadores.






